Presentación

Estratigrafía

Plataforma A


 Cerámica
La cerámica de este período tiene fuertes vinculaciones con la costa sur, es decir con Nasca. Sin embargo, de acuerdo a las evidencia, el área comprendida entre los valles de Mala, Asia y Cañete formaron una unidad cultural propia.

Los restos encontrados son principalmente platos y cántaros. Los platos son de contorno simple y la decoración se ubica al interior. El exterior es alisado y el interior presenta un pulido bajo mientras que la decoración interna consiste en un fondo naranja oscuro. Algunos platos presentan diseños de serpientes ondulantes delineadas en negro y blanco al interior.

Los cántaros, por su parte, son de cuello corto recto o expandido, con un alisado fino al exterior de la vasija. El cuello por lo general es marrón y el cuerpo presenta un engobe crema sobre el cual aparecen diseños geométricos en marrón y rojo.



Figurina de los
Desarrollos Regionales.
Los hornos de alfareros
En la región andina, el descubrimiento de hornos de alfarería prehispánica es más bien excepcional: Conchopata en Ayacucho, Maymi en Pisco, Huaca de la Luna en Moche, Cerro Mayal en la Libertad y Batán Grande en Lambayeque, por citar los más conocidos.

En Huaca malena han sido excavados dos hornos que sirvieron al parecer para el quemado de vasija. De los hornos, contemporáneos, el primero es un horno abierto intensamente utilizado y de grandes dimensiones con abundante cerámica en superficie, mientras que el segundo es cerrado, más pequeño y se encuentra a desnivel. Este fue cubierto con basura deliberadamente, cuando dejó de ser usado.

Los adobes se encuentran intensamente quemados, observándose una tonalidad fuertemente rojiza. Suponemos que la cerámica fabricada en estos hornos abastecía a la población de Huaca Malena y probablemente también era distribuida en el valle.